BANGKOK.
Bangkok es una de las ciudades donde el turismo internacional llega y después continúa rumbo hacia otros destinos en el sudeste de Asia, una floreciente metrópoli, efímera y agitada. A penas se llega al aereopuerto comienza a subir el pulso y se va de prisa entre la muchedumbre y las caravanas de autos. No es estrés, sino una excitación febril que a penas nos deja esperar para lanzarnos hacia el tumulto. Una maravillosa contradicción son los muchos oasis de tranquilidad y silencio que la gente ha creado allí, templos, jardines y zoológicos lo dejan a uno muy rápidamente aceptar la serenidad asiática, de tal forma que uno regresa descansado de las vacaciones, aunque se haya visto y preseciado mucho.
Bangkok, o Khrung Thep, es solamente una abreviatura. El nombre completo de la ciudad se forma con alrededor de 140 letras más. Cuando uno se encuentra allí se comprende que los nativos tengan dificultades en describir con pocas palabras esta ciudad con sus colores flourescentes.
Situada a ambos lados del Rio Chao Phraya, fue fundada en el siglo XVIII, cuando los soberanos de Siam estaban en busca de una nueva capital. La situación protectora en el rio con sus numerosas lagunas se ofrecía excelentemente como vía de transporte, que aún hoy se utiliza en gran parte para el comercio. Una excursión por el rio forma parte de una visita a Bangkok, y es algo que no se debe despreciar. Se puede reservar una excursión lujosa, tomar un bote de transporte público o con un auto explorar el entorno. Esto de por sí es una aventura.
Bangkok está dividido en más de cincuenta distritos administrativos. Especialmente importantes para el visitante son los barrios alrededor del casco antiguo con sus monumentos y curiosidades turísticas. El gran palacio del rey y el templo de Wat Phra Kaeo, son un magnífico recinto en el casco antiguo de la ciudad. Edificios adornados y estatuas deslumbran al visitante, especialmente vale la pena ver a el Bot, que es el templo sagrado de Tailandia con su Buda en esmeraldas y el panteón real.
Un poco al sur se encuentra el Wat Mahathat, que también es un templo y una escuela monástica y budística. Aquí uno puede hacer un curso de meditación, informarse sobre el Budismo, adquirir algunas hierbas medicinales o simplemente conversar con uno de esos monjes tan amables. El templo más grande de Tailandia, Wat Po, impresionante por su prominente recinto, lo podemos ver dando una corta caminata un poco más al sur. Completamente en oro, se encuentra un radiante Buda, el cual se extiende a casi 50 metros. El que se deje contaminar con con la mirada de este Dios, yaciente y siempre jocoso, no debe de perder la oportunidad de dejarse hacer un masaje tradicional de Tailandia en este templo. El masaje puede ser en efecto agotador, pero muy saludable.
Si después de esto se nos abre el apetito, es posible hacer una excursión a Chinatown. En mercadillos multicolores se venden deliciosos platillos. ¿Le apetece un trozo de serpiente?, aquí la puede probar en diferentes variaciones. En Yaowarat Road se puede ir de compras excelentemente, piezas de joyería son vendidas en todas la posibles variaciones y formas. A próposito de compras: en Bangkok uno no debe perder la oportunidad de ir de compras par , pero con mucha atención, ya que muchas de ellas son falsificadas.
Por la noche, le recomendamos a disfrutar de la excitante y palpitante vida nocturna de Bangkok. El éxito musical de los 80 "One night in Bangkok" ("Una noche en Bangkok") describe con exactitud como es la vida allí.