Irún
Hacia el extremo noreste de España, en la región histórica del País Vasco, directamente en la frontera entre España y Francia, se encuentra Irún, con sus múltiples tradiciones. Quienes viajaban con el InterRail recordarán aún con mucho gusto, las estaciones de transbordo dónde podían fortalecerse con algunos bocadillos sabrosos luego de un largo viaje. Pero Irún tiene mucho más que ofrecer. Mediante antiguas construcciones, se puede reconocer ya su fundación romana. Situada en el sendero del “Camino de Santiago” y es visitada anualmente por muchos peregrinos, que hacen una parada paa rezar en la curiosa iglesia barroca de “Santa María del Juncal”, del siglo XVI. Para quienes están interesados en la peregrinación en general y el camino de Santiago en particular, le recomendamos una visita al “Museo de Peregrinación”, en la capilla de Ama Xantalen. Aquí se encuentran expuestas diversas obras, que documentan la peregrinación desde tiempos antiguos.
También es muy curioso el ayuntamiento barroco del siglo XVII y sus alrededores. Aquí se podrá fortalecer cómodamente en uno de los cafés o deleitarse con la magnífica cocina vasca en uno de los restaurantes más próximos. Esta cocina es célebre por el empleo extremadamente sabroso, de combinaciones diversas. Especialidades destacadas son, por ejemplo, la Angulus o la Karakelas en aceite y ajo. Una fiesta para los amantes del buen comer. Después de una sabrosa comida puede realizar un paseo por las orillas del río Bidassoa. El río desemboca a aproximadamente tres kilómetros, en el Golfo de Biskaya. Partes de la orilla, así como la isla de los faisanas, pertenecen mutuamente a España y Francia. Naturalmente, Irún ofrece también otras numerosas posibilidades de diversión. Para los amantes del deporte, existe aquí posibilidad de realizar golf, equitación, viajes en canoas, etc., mientras que los interesados en la cultura, disfrutarán de la oferta de cine, teatro y galerías.
No se pierda la oportunidad de recorrer los magníficos alrededores con un coche de alquiler. En esta histórica región, encontrará en el camino numerosos lugares de interés. Quienes están interesados en la Edad Media, se alegrarán de encontrar, a solo pocos kilómetros, la antigua localidad balnearia de Hondarriba. Quedará encantado con un paseo por las callejas de la ciudad antigua, con sus casas de paredes entramadas y una espléndida muralla de la ciudad, conservada en perfecto estado. El ayuntamiento barroco del siglo XVIII, la parroquia gótica “Santa María de la Asunción”, del siglo XVI, son también dignos de ser vistos, así como la fortaleza Guadalupe, desde donde se puede observar una romántica puesta de sol. Más allá de los muros municipales, se encuentra la parte más antigua de la ciudad, “La Marina”, un pintoresco barrio de pescadores con muchas casitas de colores.
La hermosa playa de Hondarriba, de arena blanda dorada, se encuentra en las cercanías del centro de la ciudad, por lo que cuenta con una muy buena infraestructura, como duchas, baños, instalaciones para niños y vigilancia salvavidas. También vale la pena visitar algunos restaurantes de pescados.
Sin embargo, los turistas activos deberían explotar todas las posibilidades de deportes acuáticos que brinda esta zona. Se puede realizar barco a vela, o lanzarse desde una torre de salto hacia el mar cristalino. Es muy recomendable pasar aquí unos cuantos días para poder emprender algunos viajes cortos en la región. La maravillosa región francesa del Sur, Aquitania, se encuentra también a una corta distancia, así como también los centros urbanos de San Sebastián y Bilbao.